El calvario de dos escaladores atrapados en Montserrat por la nieve: "No podíamos ni retroceder"
Los Bomberos rescatan "in extremis" a unos deportistas atrapados en la pared del Montgròs, en plena tormenta de nieve y con visibilidad prácticamente nula, tras pasar la noche bloqueados sin posibilidad de retroceder ni descender.
Diez metros. Esa era la visibilidad máxima a la que se han tenido que enfrentar los efectivos del GRAE este sábado para localizar a dos escaladores atrapados en la pared del Montgròs, en Montserrat. La borrasca Ingrid ha convertido la montaña en una trampa de nieve y viento que ha obligado a desplegar un complejo dispositivo de rescate en dos puntos críticos de la geografía catalana, dejando imágenes de supervivencia más propias de alta montaña extrema que del prelitoral.
Una noche al raso en la vía Griviola Vella
El aviso ha entrado a las 9.51 horas, pero el calvario de los dos escaladores había comenzado mucho antes. Atrapados por un cambio brusco de las condiciones meteorológicas, los deportistas se han visto forzados a pasar la noche al raso, refugiados precariamente en una cueva situada justo antes de la penúltima reunión de la vía Griviola Vella, en el término municipal del Bruc. La nieve acumulada y el fuerte viento les habían bloqueado cualquier posibilidad de descenso o retroceso.
El operativo ha requerido la movilización de siete dotaciones de los Bombers de la Generalitat y un helicóptero. No obstante, la tecnología se ha topado con la meteorología: aunque el aparato ha podido aproximar a los equipos, el ascenso final se ha tenido que hacer a pie desde Santa Cecília. Según ha detallado El Caso, el equipo de rescate ha tenido que batallar contra la ventisca y una ceguera blanca casi total durante horas; no han conseguido localizar la cueva hasta las 15.00 horas de la tarde. Una vez asegurados, se les ha extraído mediante izado hasta el helicóptero.
Refugio de emergencia en la nieve
Mientras el GRAE operaba en Montserrat, el Berguedà vivía su propio colapso. Una familia de cinco miembros, que circulaba con un vehículo de matrícula extranjera, ha quedado atrapada por la nieve en la BV-4031, en la zona del Coll de la Creueta. El aviso, recibido poco antes de las 13.45 horas, alertaba de que el vehículo era incapaz de avanzar o retroceder.
La situación se ha complicado rápidamente. El helicóptero, incapaz de aterrizar en la zona cero por la tormenta, ha tenido que dejar a los efectivos en Talló. Por tierra, las máquinas quitanieves y las dotaciones terrestres avanzaban con extrema dificultad entre vehículos cruzados y ventisca. Tras más de tres horas de espera y con las temperaturas desplomándose, los Bombers han llegado a pie hasta el coche.
Ante la imposibilidad de una evacuación inmediata convencional, los efectivos han tenido que improvisar un refugio de emergencia excavando un agujero en la nieve para proteger a la familia del viento gélido. El episodio se ha resuelto con la llegada de dos máquinas pisanieves de la estación de esquí de La Molina, que han permitido la evacuación segura de los cinco ocupantes, que se encontraban en buen estado de salud.
El peligro de la 'falsa seguridad'
Este episodio de nevadas a cotas bajas, que ha llegado a teñir Barcelona, ha generado una situación de caos en la red viaria secundaria y de montaña. La acumulación de nieve ha pillado desprevenidos a numerosos conductores sin cadenas y a excursionistas que, pese a las alertas meteorológicas, han decidido salir. Los equipos de emergencia recuerdan que, en situaciones de ventisca, la sensación térmica cae en picado y la desorientación puede ser fatal en cuestión de minutos.