Transportes despide a dos altos cargos de Rodalies y Adif por el caos ferroviario: "Tienen que asumir responsabilidades"

El Ministerio cesa a Josep Enric Garcia Alemany y Raúl Míguez Bailo en un intento de sofocar la crisis política abierta con la Generalitat tras una "semana horribilis" de colapso ferroviario

Josep Enric García Alemany a la izquierda y Raúl Míguez Bailo a la derecha

Señalado por la Generalitat como uno de los responsables de la parálisis operativa que ha dejado a Catalunya sin trenes durante el fin de semana, Josep Enric Garcia Alemany, director operativo de Rodalies, ha sido descabalgado este lunes de su cargo por el Ministerio de Transportes. La maniobra, orquestada desde Madrid para intentar contener la hemorragia política que amenaza la relación entre el Gobierno central y el Ejecutivo de Salvador Illa, se ha cobrado también la cabeza de Raúl Míguez Bailo, director general de explotación y operaciones de Adif y máximo responsable del mantenimiento de la infraestructura.

La decisión, que se interpreta en clave interna como un movimiento defensivo ante la presión asfixiante del Govern, llega apenas unas horas después de que la consellera de Territori, Sílvia Paneque, calificara la situación de "intolerable" y exigiera responsabilidades inmediatas por la "incapacidad manifiesta" de operar el servicio. José Antonio Santano, secretario de Estado de Transportes y desplazado a Barcelona para gestionar la crisis, ha confirmado los ceses en una entrevista televisiva, reconociendo que Renfe y Adif "tienen una responsabilidad que asumir" ante el malestar ciudadano.

La caída de un perfil técnico

Josep Enric Garcia Alemany, ungido hace escasamente diez meses para pacificar una red convulsa por las obras de la R3, no ha logrado sobrevivir a su primera gran crisis. Ingeniero de caminos y procedente de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València —donde gestionó la flota bajo el mandato de Joan Ribó—, Garcia Alemany aterrizó en Catalunya para sustituir a Antonio Carmona, un perfil histórico y con gran predicamento en el "establishment" local que fue relegado a tareas de comunicación.

Su gestión, lastrada desde el inicio por la necesidad de coordinar el traspaso a la nueva empresa mixta Rodalies de Catalunya, ha quedado sentenciada tras un fin de semana de caos absoluto. El directivo, que según fuentes del sector fue quien dio la orden de intentar operar el servicio el sábado pese a la negativa inicial del Govern, ha pagado el precio de la descoordinación entre la operadora y el titular del servicio. Su paso por la gestión pública ya estuvo marcado anteriormente por la polémica en València, donde fue cesado de la EMT tras la conocida como "estafa del CEO", un fraude de cuatro millones de euros que, aunque no se le atribuyó directamente, acabó con su etapa en la capital del Turia.

Fontanería en Adif y falta de mantenimiento

La purga no se ha limitado a la cara visible de Renfe. El Ministerio ha decidido actuar también sobre la "fontanería" de la infraestructura, señalando directamente al área de mantenimiento. Raúl Míguez Bailo, un veterano de la casa asentado en la estructura de Adif desde 2004 y que había ocupado la dirección de Gabinete de Presidencia, abandona la dirección general de explotación apenas un año después de acceder al cargo.

Este movimiento responde a una de las críticas más feroces lanzadas por el Govern de Illa: la falta de mantenimiento preventivo. La crisis, precipitada por el desprendimiento de un muro en Gelida que costó la vida a un maquinista en prácticas y paralizó la red, ha dejado al descubierto las costuras de un sistema que no ha soportado las inclemencias meteorológicas ni la presión operativa.

Un "punto de inflexión" forzado

Aunque desde el Ministerio intentan vender los relevos como un "punto de inflexión" para mirar al futuro, la realidad es que los ceses se producen tras un ultimátum de facto. Salvador Illa, que ha hecho de la gestión su bandera y que necesita imperiosamente que Rodalies no se convierta en el Vietnam de su legislatura, trasladó a Óscar Puente que la situación no admitía más dilaciones.

El caos se ha prolongado hasta este mismo lunes, cuando un fallo en el sistema de control de tráfico centralizado (CTC) de la Estació de França —atribuido con un 99% de seguridad a un error informático y no a un ciberataque— ha vuelto a paralizar la circulación, obligando a los usuarios a buscar alternativas desesperadas. Con la "cabeza" de dos altos cargos servida en bandeja de plata, el Ministerio espera ahora comprar tiempo para estabilizar un servicio que, tal y como advierten desde el propio sector, requiere de años de inversión y no solo de cambios de nombres en los despachos.

Antonio Retamero

Periodista especializado en política, actualidad, sucesos y sociedad. Se encarga de la cobertura informativa diaria, la redacción de noticias y el seguimiento de temas de interés público.

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