Rodalies reabre este lunes bajo mínimos: un mes de gratuidad ante el colapso de la red

El servicio se restablece parcialmente con limitaciones en la R1 y la R4 mientras el Gobierno y la Generalitat admiten "descoordinación" en la crisis ferroviaria

Rodalies de Catalunya | Noah Toro i Calzado

La red de Rodalies en Cataluña intenta recuperar el pulso este lunes 26 de enero tras cinco días de parálisis absoluta. El servicio se retomará a partir de las seis de la mañana, aunque lo hará de forma accidentada y con importantes "puntos negros" en su infraestructura. Como medida de choque para calmar los ánimos de los 400.000 usuarios afectados, el servicio será gratuito durante el próximo mes.

Lo cierto es que la reapertura no es total. La consellera de Territorio, Sílvia Paneque, rodeada de la plana mayor del comité de crisis, ha reconocido que se producirán "disfunciones" y "desajustes" en esta puesta en marcha. La decisión, que llega tras un pulso político entre administraciones, busca dar una salida a un tablero político enrarecido por la gestión del accidente mortal de Gelida y el caos ferroviario posterior.

Un mapa ferroviario quirúrgico y limitado

La vuelta a la actividad se ha diseñado de forma casi quirúrgica debido al estado de la infraestructura. El mapa de la reapertura queda configurado de la siguiente manera:

  • R2: Recupera la normalidad completa desde el inicio del servicio.

  • R1: Se mantiene interrumpida entre Blanes y Maçanet-Massanes.

  • R4: Solo operará por tramos, concretamente entre Terrassa y Martorell Central, y entre Sant Sadurní y Sant Vicenç de Calders.

  • R3: Mantendrá un corte parcial desde Montcada hasta Puigcerdà.

Para intentar cubrir estos caladeros de usuarios desconectados, el Govern mantendrá el refuerzo de 150 autobuses interurbanos y servicios alternativos por carretera. En paralelo, Adif ha desplegado un operativo técnico de urgencia tras detectar 21 puntos de riesgo, entre los que destaca un socavón entre Badalona y Montgat y la vulnerabilidad de los túneles del Garraf, donde un pilar sin sustentación amenaza con nuevos desprendimientos.

El duelo de citas: entre la autocrítica y la exigencia

La gestión de esta crisis ha provocado un duelo de declaraciones que deja al descubierto las costuras del sistema. El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, ha admitido abiertamente la "descoordinación" vivida este fin de semana, cuando la Generalitat ordenó suspender el servicio mientras Renfe intentaba operar algunas líneas.

Por su parte, Paneque ha tratado de capear el temporal aseverando que el Ejecutivo "toma decisiones, gestiona, exige y da la cara". La consellera ha recordado que el sistema arrastra "décadas de desinversión", tratando de sacudirse la presión por el cierre preventivo que dejó a miles de viajeros aislados el pasado sábado. "Era una decisión que había que tomar", ha sentenciado la portavoz para zanjar la polémica sobre la parálisis del servicio.

Medidas paliativas para el bolsillo del usuario

Sea como fuere, la gratuidad durante 30 días —que no requerirá la adquisición de billetes— actúa como un placebo ante una situación que sigue siendo precaria. Además del transporte gratuito, se ha anunciado la apertura de barreras en el peaje de la C-32 al Garraf y la eliminación temporal de las restricciones de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en Barcelona para facilitar la movilidad privada.

Lo cierto es que el futuro de la red sigue pendiente de un hilo. Hasta que los equipos técnicos no aseguren los tramos críticos afectados por la inestabilidad geotécnica, la red no podrá recuperar su hoja de ruta habitual. La sombra del accidente de Gelida, que costó la vida a un maquinista, sigue pesando sobre una infraestructura que este lunes se somete a un examen definitivo ante una ciudadanía agotada.

Antonio Retamero

Periodista especializado en política, actualidad, sucesos y sociedad. Se encarga de la cobertura informativa diaria, la redacción de noticias y el seguimiento de temas de interés público.

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