Estas son las rutas que más gente hace en el Baix Llobregat: del Delta a las cimas con vistas a Barcelona

Una selección de caminos que recorren el Delta, la montaña y el patrimonio histórico de la comarca

Marc Navarro Marc Navarro
Colonia Güell - Ca l'Espinal | Jorge Franganillo

Caminar a ras de lagunas llenas de aves, ascender hasta antiguos poblados íberos o llegar a una ermita con vistas abiertas a toda la llanura del delta. El Baix Llobregat concentra en pocos kilómetros una variedad de rutas que explican mejor que ningún discurso la diversidad del territorio. Algunas son paseos accesibles; otras, ascensiones ya asumidas como ritual por muchos vecinos de la comarca.

Del silencio del Delta al ruido de los aviones

En el tramo final del río, el Delta del Llobregat, en el término del Prat, ofrece uno de los recorridos más singulares del litoral catalán. Los caminos, completamente planos, serpentean entre lagunas, carrizales y puntos de observación de aves, mientras los aviones aterrizan a pocos metros. Es una ruta habitual para familias, escuelas y aficionados a la ornitología, gracias a la facilidad del recorrido y a la presencia de especies migratorias durante buena parte del año.

El atractivo del Delta no es solo natural. El contraste constante entre la actividad aeroportuaria y un espacio protegido convierte el paseo en una experiencia poco habitual en Cataluña, con itinerarios señalizados y miradores pensados para detenerse y observar.

La Penya del Moro, un mirador con mil años de historia

Más en el interior, entre Sant Just Desvern y Sant Feliu de Llobregat, la Penya del Moro combina patrimonio y panorámica. El ascenso, con algunos tramos de pendiente, conduce hasta los restos de un antiguo poblado ibérico situados en uno de los cerros más visibles de la zona. Desde la cima, la vista abarca gran parte del Baix Llobregat y el perfil urbano de Barcelona.

Es una ruta frecuente entre excursionistas habituales de Collserola, especialmente a última hora del día, cuando el mirador se convierte en punto de encuentro para observar la puesta de sol. El valor arqueológico del lugar añade un componente histórico a una caminata corta pero exigente.

Eramprunyà y la piedra roja del Garraf

En el término de Gavà, el camino hasta el castillo de Eramprunyà atraviesa uno de los sectores más característicos del Parc del Garraf. La roca de tonalidades rojizas, fruto de la piedra arenisca, domina todo el recorrido hasta las ruinas del castillo medieval, situado en una posición estratégica sobre el valle.

El trayecto incluye elementos naturales muy conocidos, como el puente natural de roca, y ofrece vistas amplias tanto hacia el interior como hacia el litoral. A pesar de no ser una ruta técnica, la distancia y el desnivel la sitúan entre las caminatas de dificultad media más populares del sur de la comarca.

La Colònia Güell, cuando caminar también es cultura

No todas las rutas del Baix Llobregat buscan altura. En Santa Coloma de Cervelló, el entorno de la Cripta Gaudí propone un recorrido tranquilo que conecta caminos agrarios con uno de los conjuntos modernistas más singulares del país. La caminata transcurre entre campos y antiguos itinerarios rurales, con la visita a la cripta como eje central.

Este itinerario es habitual entre visitantes que quieren combinar actividad física suave y patrimonio arquitectónico, en un entorno alejado del tráfico y con recorridos accesibles para todos los públicos.

Sant Ramon, el clásico que no pasa de moda

La subida a Sant Ramon, compartida por los términos de Sant Boi, Viladecans y Sant Climent, sigue siendo una de las rutas más frecuentadas del Baix Llobregat. El ascenso es constante, por pista amplia, hasta la ermita situada en la cima de la sierra de Montbaig.

Desde la cima, las vistas se abren en todas direcciones, con el delta, el Garraf y Collserola visibles en días claros. La presencia de un pequeño bar en la parte alta ha convertido la llegada en un punto de encuentro habitual para caminantes y ciclistas, especialmente los fines de semana.

Un territorio que se recorre a pie

Este conjunto de rutas confirma el papel del Baix Llobregat como una comarca donde el senderismo se ha integrado en el día a día. Sin grandes cimas ni travesías largas, el territorio ofrece caminos que conectan naturaleza, historia y paisaje en salidas asumibles en pocas horas, muchas de ellas accesibles en transporte público.


Marc Navarro

Periodista especializado en sociedad, deportes y economía. Se encarga de la creación de contenidos informativos en estos ámbitos, desde la cobertura de eventos hasta la redacción de noticias y piezas temáticas.

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